Es un excelente establecimiento que se encuentra cerca del centro del pueblo, de gran relación precio-calidad.
Las habitaciones no tienen detalles elaborados pero son limpias, luminosas, muy confortables y de buen tamaño.
El vestíbulo es pequeño, luminoso y alegre, con enormes ventanales hacia la calle. El mobiliario de madera y las paredes color claro le confieren al ambiente una atmósfera contemporánea. Cuenta con un área central de descanso con fácil acceso al bar y área de descanso contiguo.
No cuenta con restaurante propio, aunque el salón donde se sirve el desayuno es luminoso, espacioso y sigue el estilo contemporáneo del resto del hotel.
El edificio del hotel es de estilo moderno y está apenas apartado del camino.