Es un hotel acogedor, sin pretensiones, con una agradable atmósfera alpina.
Las habitaciones son de tamaño medio, confortables, bien equipadas y en buenas condiciones, así como los baños.
El vestíbulo es pequeño, de estilo alpino, con una atmósfera acogedora y agradable.
Dispone de un restaurante en la planta baja, que sirve un menú a la carta.
Es un complejo de estilo alpino, a tono con está parte de Nueva Zelanda. En Nueva Zelanda, este es un lugar conocido por los esquiadores y popular el resto del año.