Es un hotel encantador que pone enfásis en los pequeños detalles como la decoración; tiene unas magníficas vistas la mar a las que se puede acceder desde todas las habitaciones. JP 06/05
Tanto las habitaciones como los cuartos de baño son grandes y están en buenas condiciones. Todas las habitaciones son espaciosas, con azulejos característicos, decoradas con adornos delicados y atractivas formas. Todas las habitaciones tienen Internet ADSL y son muy modernas. Todas las habitaciones tiene terraza privada con unas espectaculares vistas a la bahía.
El vestíbulo es mediano y está decorado con elegancia. Cuenta con muchas plantas, una decoración cuidada, azulejos azules y un piano en medio del área de descanso.
El hotel no tiene restaurante pero dispone de un bar, servicio de habitación 24 horas y buffet en el vestíbulo por la mañana.
Completamente rediseñado y redecorado, el hotel tiene los muebles muy particulares, formados por piedra lava y hierro forjado a mano. La entrada, con los arcos blancos, da esa única impresión de las villas del mediterráneo.