Este hotel ofrece la oportunidad de practicar deportes acuáticos, pesca bajo el agua, ver los delfines, etc. Los atardeceres son magníficos en todo Tahití y el hotel ofrece un ambiente tranquilo y relajante. La zona de la piscina fué renovada en el año 2001. Las habitaciones y los bungalows también fueron redecorados ese mismo año.
Las habitaciones están equipadas con aire acondicionado (los bungalows tienen ventiladores en el techo) y están decoradas de forma agradable en estilo típico de la Polinesia. Cuentan con un balcón. Los bungalows tienen un dormitorio y un salón separados.
El vestíbulo es pequeño, de estilo polinesio. Cuenta con un mostrador de recepción, de alquiler de coches y de otras actividades y con una pequeña tienda de objetos de artesanía.
El restaurante "Fare Nui" ofrece una combinación de cocina francesa y polinesia, con vistas magníficas al océano. "Fare Hana" está situado al lado de la piscina y ofrece un ambiente informal.
El hotel está formado por dos edificios de poca altura de forma semi-circular donde están situadas las habitaciones. Los bungalows están distribuidos por los jardines tropicales de este hotel (a unos pasos de la playa), a lo largo de la playa y sobre el agua, en pequeñas islas de la laguna.