Es un hotel excepcional, situado en el corazón de Londres. (06/06RP)
Las habitaciones son pequeñas pero se encuentran en magníficas condiciones. La decoración es típica y clásica del estilo Eduardino, con tonos cálidos, iluminación de candeladros y balcones en muchas de las habitaciones. Los baños son amplios y se encuentran en buenas condiciones.
El vestíbulo es pequeño pero muy lujoso, con un suelo en mármol gris, muebles antiguos, espejos con marcos dorados y suntuosos candelabros.
El restaurante principal es una sala acogedora con techos altos y palmeras. Cuenta con una zona elevada desde la que los huéspedes pueden contemplar toda la sala. El famoso salón "Palm Court" del hotel es el único salón de baile y té que queda en el centro de Londres.
El hotel es un edificio tradicional y gracias a su reciente renovación, ofrece un aspecto muy atractivo.