El hotel fue por completo reformado en 2002, con adición de salas de actos y conferencias. Un lugar ideal desde el que explorar las regiones de West Cork y South Kerry.
Todas sus 66 habitaciones cuentan con cuarto de baño propio y están decoradas con colores luminosos e incorporan las comodidades al uso, incluyendo utensilios para la preparación de té y café, prensa plancha-pantalones, TV y teléfono de marcación directa.
El vestíbulo es de medianas dimensiones y mantiene el tono con la historia del hotel. Existen dos chimeneas, una a cada lado.
El restaurante puede albergar a 60 comensales y tiene vistas a la bahía. Existe un amplio menú entre el que escoger, con el marisco como especialidad.
El edificio original data de 1745 y esta catalogado. Ha sido ampliado con el mismo estilo, antiguo y tradicional, para combinar con el original.