Es un hotel muy tradicional que la familia Schwecke ha cuidado muy bien. 1006 hm
Las habitaciones son muy grandes, confortables, aunque el mobiliario es sencillo y de estilo antiguo. El esquema de color es marrón y verde. Las habitaciones están en muy buenas condiciones, así como los baños.
El vestíbulo es muy pequeño, con la zona de recepción en un lateral, aunque lleva a un gran hall en el que está la escalera.
El restaurante y el bar están en el hall principal, decorados con estilo bábaro, con muebles de madera y luz tenue.
Es un edificio atractivo, tradicional, en tonos pastel, de estilo bábaro, típico de la region.