Sin duda es el mejor hotel de Cusco y probablemente en todo Perú. Cuenta con 3 patios con jardines bien mantenidos y arcos de piedra alrededor de los jardines, con un típico estilo monástico.
La mitad de las habitaciones es mediana y la otra mitad pequeña, pero todas están en óptimas condiciones, al igual que los baños. Dado que el hotel es un monasterio reformado, los cuartos varían en dimensión y forma, son lujosos y cuentan con todas las comodidades e instalaciones de un hotel de lujo, mobiliario moderno y una decoración distintivamente tradicional.
El vestíbulo es pequeño y de estilo tradicional. Está junto a un gran salón con un hogar con mobiliario tradicional, alfombras antiguas, esculturas peruanas y pinturas al óleo. Dispone de un lugar para respirar oxígeno para aquellos que sufran del mal de alturas. El hotel es de gran categoría y la reputación magnífica.
El hotel cuenta con dos monasterios, el primero es un comedor poco iluminado en la planta baja que sirve platos internacionales. El segundo también se usa para desayunar, cuenta con arcos de piedra y sirve deliciosos platos locales e internacionales. En la mañana puede escucharse suave música monástica mientras se desayuna.
El hotel es, como su nombre lo indica, un monasterio reformado que data de 1595.