Asimismo, en este hotel excelente hay baños termales y spa, además de un popular gimnasio. Este hotel es perfecto para quienes desean alejarse del ajetreo del centro de la ciudad y a la vez estar muy cerca de todos los lugares de interés. (AHJ 08/06)
Todas las habitaciones son grandes y están en muy buen estado. Están amuebladas con muy buen gusto, con antigüedades y cuadros clásicos y una decoración elegante les confiere un aire atemporal. Los baños son medianos y aceptables. Todas las habitaciones tienen teléfono, acceso a Internet y televisión vía satélite.
El vestíbulo es amplio y bastante elegante, con impresionantes muebles de época, decoración tradicional y un salón donde se sirven bebidas y snacks. También hay un par de tiendas de regalos que venden productos artesanales húngaros.
Los restaurantes se encuentran en la planta baja. El hotel dispone de una brasería con una terraza al aire libre y el 'Szechenyi' sirve comida nacional e internacional.
Construido hace más de 100 años, este edificio histórico ha sido completamente renovado. La isla tiene límites de tráfico por lo que no hay tránsito de paso delante o cerca del hotel, así que es un lugar tranquilo en el que alojarse.