Puede que este hotel no sea tan imponente como lo fue en su día, no obstante ofrece a los huéspedes una estancia agradable en una ubicación céntrica. 12/06 AHJ
Las habitaciones varían mucho en cuanto a tamaño y decoración. La mayoría de las habitaciones son de tamaño mediano, sin embargo los techos altos hacen que parezcan mucho más grandes. Están en condiciones bastante buenas y decoradas en un estilo tradicional, para añadir al encanto y elegancia ligeramente marchitos de esta propiedad, proporcionando un indicio de su antiguo esplendor. Los baños necesitan cierta actualización.
El vestíbulo es mediano y conserva algunas características originales, para crear un auténtico ambiente de antigüedad, con tapizados en terciopelo verde oscuro y muebles antiguos. Aunque el vestíbulo no es muy espacioso, hay un bar amplio y conocido, al que se accede desde la recepción, que está abierto para los huéspedes del hotel y los lugareños.
Está situado en la planta baja, aunque ligeramente elevado respecto a la cafetería y la recepción.
El exterior tradicional y ornamentado del edificio data de hace ochenta años y convierte al hotel en uno de los establecimientos más antiguos de Budapest.