Es sumamente recomendable tanto para familias como parejas por igual. El complejo cuenta con una gran variedad de instalaciones para entretenerse, que incluyen dos piscinas descubiertas (con sector para niños), masajes, jardín, salón de TV, tenis de mesa, billares, footing, deportes acuáticos, bicicleta acuática y canoas.
Las habitaciones familiares son un poco más grandes y tienen capacidad para 4 personas por dormitorio. Son muy limpias, ordenadas y fueron renovadas en 2003. Todas disponen de balcón privado, TV, aire acondicionado, minibar, teléfono directo, ducha y secador de pelo.
El vestíbulo es mediano y cuenta con una atmósfera informal y soleada.
Cuenta con un restaurante principal con capacidad para 500 comensales que sirve una combinación de cocina local e internacional. También dispone de un café que ofrece aperitivos y varios bares: uno junto a la piscina, otro panorámico, otro con una atmósfera relajante y otro junto a la playa.
El edificio tiene el típico estilo mediterráneo tradicional, está sobre una ladera y cuenta con vistas al bellísimo Mar Mediterráneo y la Bahía Gumbet.