Este es un complejo hotelero perfecto, que ofrece una amplia variedad de servicios tales como playa privada, piscina, deportes acuáticos, cancha de tenis y un área de juegos para niños.
Todas las habitaciones son de tamaño mediano y están en muy buenas condiciones. El diseño es moderno, con distintos colores que van del celeste al rojo y el verde. Todas están equipadas con comodidades modernas tales como teléfono con marcado directo, TV, minibar y aire acondicionado. Los baños son de tamaño mediano y están en buenas condiciones.
El vestíbulo es de tamaño mediano y está en muy buenas condiciones.
El restaurante se encuentra situado en la planta baja, con una vista maravillosa al mar. Los chefs preparan una amplia variedad de platos mediterráneos y sardos. Se organizan en forma periódica cenas especiales de cocina tradicional sarda, que se sirven en la terraza.
Se trata de un edificio mediterráneo típico, color blanco, con terraza.