Se trata de un hotel muy recomendado a tan solo un paseo del mar y de las mejores comodidades para unas vacaciones relajantes. 07/06 A.DP.
Las habitaciones son de medianas dimensiones, con mobiliario típico sardo hecho a mano. Los dormitorios se hallan en muy buenas condiciones. Los cuartos de baño son de mediano tamaño e igualmente se hallan en excelente estado.
El vestíbulo es de grandes dimensiones; toda la planta baja es de diseño abierto y en ella se incluye el restaurante.
El desayuno se sirve en el restaurante de la planta baja, que también sirve excelentes comidas, en las que se ofrece lo mejor de la cocina sarda y excelente marisco fresco.
Es un hotel con el estilo de las casas de campo, de color blanco, y está rodeado de vegetación. Existe una gran galería abierta que incorpora una zona de asiento, también de estilo campestre, y posee una vista panorámica que brinda una relajante atmósfera. En el jardín del hotel existe una encantadora piscina al aire libre y una pista de tenis.